Fases del amor

De Raymundo Reynoso Cama

La primavera de tu hermosa existencia
no es otra cosa que una flor en esencia,
cuyo aroma me atrae, me atormenta,
me enternece, me daña sin darme cuenta.

El verano de tu impulso apasionado,
hace que mi ardiente pecho atormentado
sienta el fulgor acariciador del amante,
que no cesa de inquietarme, ni un solo instante.

El otoño de tu inmensa indiferencia
hace que mi ilusión pierda su presencia.
Se va deshojando el entusiasmo, lo siento,
como las hojas del árbol por acción del viento. 

El invierno de tu increíble gélido mirar
sepulta nuestro amor en lento agonizar.
En su dormido paso deja huellas de dolor,
pero nunca alimenta las ansias del rencor.

El amor suele ser así, de esa manera,
a veces se marchita, luego se regenera,
siendo conveniente saber vivir el momento,
disfrutándolo, sin mirar el correr del tiempo.

Entonces ¿Cómo se debe definir al amor?
¿Es la alegría del alma  o es su dolor?
¿Primavera, verano, otoño o invierno?
¿Es la misma gloria o es el mismo infierno?

Ninguna de esas cosas y todas a la vez,
se ama con engaño pero también con honradez.
Definirlo con exactitud sería mentir,
solo sé que puede matar pero también revivir.

Presencia y ausencia de mamá
Recuerdos de pareja conyugal

¿Te gustó este artículo? ¡Compártelo!:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Live
  • Meneame
  • MySpace
  • PDF
  • Technorati
  • Twitter
  • Yahoo! Bookmarks
  • Bitacoras.com
También te puede interesar:

11 comentarios para “Fases del amor”

Deja un comentario