Otro poema del dia de las madres

Nos ha llegado este hermoso poema, de Luciana Carelli, dedicado a las madres en su día. Gracias Luiciana y nuestra gratitud a la persona que nos hizo llegar este hermoso poema.

Mamá

Estaba oscuro…
Solo el rayo de la luz de tus ojos.
Me enseñaste a respirar
y tus entrañas acariciaban mi frágil cuerpo.
Soñaba con colores
y te imaginaba hermosa,
fueron nueve meses en un mundo rosa.
Crecí de a poco con tu calor
me alimentaba con tus caricias
y frases de amor.

El momento llegaba
iba a conocerte,
estaba muy protegida
con miedo de perderte…
Se hizo la luz
una mañana de febrero,
mamá ahí estabas tú
tan maravillosa y tan dulce
como te había imaginado.
Aprendí con el correr del tiempo
y en mis andanzas peligrosas
de cada uno de tus consejos
valorados en cada acto
de mis diecinueve años,
y soñando cada vez
que me encuentro lejos,
con tus palabras
que envuelven mis vivencias

y acobardan los miedos
de mi juventud.

Luciana Carelli

Feliz día de las madres

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5 comentarios para “Otro poema del dia de las madres”

  • lolo:

    Manera muy culta de tratar la poesía, además de ponerle sentimiento y encanto en su inspiración. Felicitaciones Raymundo.

  • gianfranco:

    no me canso de leerlo una y muchas veces

  • luis:

    Bonito poema el de raymundo y liciana, sigan escribiendo así.

  • Raymundo,
    Gracias por tu hermoso poema, lo hemos publicado en nuestra web, puedes verlo en:
    http://www.clagir.com/abundancia33/presencia-y-ausencia-de-mama/

  • raymundo reynoso cama:

    Hermoso poema el de Luciana.Esperemos que siga enviando inspiraciones de esa linda manera. Yo quiero compartir con ella y con todos ustedes, un poema de mi autoría.
    Presencia y ausencia de mamá
    Poema de Raymundo Reynoso Cama.(Peruano)

    La presencia de mamá me hace ver las nubes cabalgar
    sobre los duros hombros de las agitadas olas del mar,
    que se alzan, en pausado vuelo al infinito, para navegar
    gallardas en su inmensidad, inspiración de nuestro mirar.

    La presencia de mamá me hace sentir, en la lluvia, su nobleza
    que riega de bendición la sed y esperar de la misma naturaleza,
    requerimiento y encantos humanos que escuchan esas melodías
    en cada trajinar de los ríos, en cada transcurrir de nuestros días.

    La presencia de mamá, hace que mis sueños tengan que soñar
    con querencias y adquisiciones que logran saciar mi esperar
    con ansias pueriles de ternura, con calor, con abrigo maternal,
    y se posan en el álbum del recuerdo, con principio y sin final.

    Tu ausencia, mamá, produce una añoranza en mis ilusiones,
    que al tocar la realidad se esfuman sigilosas mis aspiraciones,
    llenándome el alma de mucho dolor, desencanto y pesadumbre
    del pensar sin pensamiento, de la rutina y hábitos sin costumbre.

    Tu ausencia, mamá, hace que tenga un grito en la garganta,
    que al liberarse, lo escuchará atenta esa pradera pura y santa,
    el bosque sin árbol, ese árbol sin hojas, algún nido sin pajarillo,
    pajarillo sin vuelo, campo sin río, hasta el mismo sol sin brillo,
    firmamento sin estrellas, pasión sin ningún arrebato ni frenesí,
    ansias sin sosiego, mi motivo sin encanto, mis recuerdos sin ti.

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