Comer Rezar Amar es una película basada en hechos reales, protagonizada por Julia Roberts, en donde conocemos una parte crucial en la vida de la escritora Elizabeth Gillbert, esa fase en la que ella decide divorciarse y, de la noche a la mañana, queda sin un centavo, sin embargo, ella decide viajar a Italia, India y Bali para encontrarse a sí misma.
Liz tenía lo que siempre había deseado tener, una casa propia, un buen esposo y una carrera exitosa, sin embargo, no se sentía bien consigo misma, estaba perdida, pensaba que no era lo que quería para el resto de su vida, así que un día le anunció a su esposo que quería divorciarse y darse unas pequeñas vacaciones.
Ya divorciada, Liz viaja a Italia, donde evidenciamos como se complace comiendo los más exquisitos platos, hace nuevos amigos y aprende italiano, luego viaja a India, donde va a donde su “gurita” y conoce el poder de la meditación, para finalmente llegar a Bali, donde encuentra su paz interna y, sin esperarlo, consigue al amor de su vida.
- Para hallar el equilibrio que buscas debes tener los pies tan firmemente plantados en la tierra que parezca que tienes cuatro piernas en lugar de dos. De este modo podrás estar en el mundo. Pero debes dejar de mirar el mundo con la mente. Tienes que mirarlo con el corazón. Así llegarás a conocer a Dios.
Comer Rezar Amar está basada en el best seller de Elizabeth Gillbert que lleva el mismo nombre de la película, quien nos cuenta su propia historia, compartiendo con nosotros el cómo se encontró a sí misma.
La protagonista Elizabeth Gilbert
Muchos vimos en el cine una película protagonizada por Julia Roberts llamada Comer Rezar Amar, en la cual veíamos una pequeña parte de la vida de una mujer llamada Elizabeth Gilbert, una neoyorquina escritora con un gran éxito, casada, tenía todo lo material que cualquier persona pudiera desear, un matrimonio, una casa, entre otras cosas, sin embargo, sentía que no era ella misma, no era feliz, no se sentía en equilibrio con lo que era verdaderamente su Ser, así, un día le anuncia a su esposo que quiere divorciarse, el se niega y, ante tal situación, Liz decide dejarle todo su dinero, pertenencias, absolutamente todo, decidiendo luego viajar para lograr encontrarse a sí misma, visitando así Italia, donde come, India, en donde Reza y luego a Indonesia, en donde encuentra el amor de su vida.
Así, con la película Comer Rezar Amar, vemos paisajes espectaculares, una gastronomía exquisita y personajes que le dan incontables enseñanzas a Elizabeth para que pueda sanar sus relaciones pasadas, encontrando así su camino al equilibrio espiritual, permitiéndole conseguir al amor de su vida.
- La película Comer Rezar Amar está basada en el libro que lleva igual nombre, en este la escritora nos cuenta con detalle sus vivencias, sus sentimientos, pensamientos y como fue exactamente ese camino que vivió para encontrarse con Dios.
Elizabeth Gilbert nos cuenta el inicio, el trayecto y el final de su viaje espiritual, muchos suelen conformarse con una vida en que es de su agrado, por conseguir lo material olvidamos esa parte intelectual que es nuestro verdadero Ser, nuestro propio crecimiento, el encontrarnos con Dios, así, ella renuncia a lo que tiene para encontrarse a sí misma, con un futuro incierto, sin dinero, recorre el mundo y se va descubriendo.
La vida es un viaje que todos transitamos, cada quien elige lo que desea ser, Elizabeth Gilbert tomó las riendas de su vida y, con paso firme, se encaminó en una búsqueda que muy pocos son capaces de realizar, cada día todos estamos en una constante búsqueda, la pregunta es
¿Qué tanto avanzamos?
Antes de iniciar su viaje Elizabeth Gilbert se hacía grandes preguntas, siendo la principal ¿Qué haré?, continuamente nos podemos dejar llevar por lo que debería ser, lo que debemos tener, olvidándonos de lo que realmente somos y deseamos, descubre lo que realmente eres, encuentra a tu Ser, no te preocupes no tienes que viajar para ello, posiblemente lo puedes encontrar más cerca de lo que crees.
Elizabeth Gilbert nos muestra un claro ejemplo de un camino espiritual, enseñándonos en una parte de la historia que con la oración hablamos con Dios, mientras que al meditar lo escuchamos, así, vemos como ella es guiada equilibrar su vida.







