Con el calor, las mangueras se agrietan y se dañan, para evitarlo, aplicamos glicerima en la goma para que la manguera se mantenga flexible y en perfecto estado.
Si la manguera tiene agujeros, podemos remendarla, mientras compramos una nueva, con cinta de embalaje morropac.
Es conveniente tener la manguera de regar el jardín en la sombra, protegida del sol, para que se mantenga en perfecto estado.
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